Como ser feliz
¿Por qué pasamos la vida
buscando infructuosamente la felicidad? ¿Por qué cuando damos con ella es de
forma efímera y nos deja a medias con un regusto de lo que pudo ser y no fue?


Dicen algunos que la
felicidad está en la búsqueda y que alcanzar tu sueño te frustra y deja solo la
ilusión de que quizás la próxima vez será
Pero en resumidas cuentas,
¿sabemos lo que es la felicidad?, cuando vamos buscándola, ¿Qué es lo que
buscamos en realidad?
Para muchos la felicidad
está en satisfacer el deseo de poseer más
bienes materiales. La satisfacción para ellos está en la cercanía de
lograr ese bien que desean pero al conseguirlo,
comprueban que no está allí y
que necesitan otras cosas y los frustra. El logro de cada deseo de un bien
material produce un placer efímero y
trae como consecuencia el
nacimiento de nuevas necesidades y deseos y en eso se basa la sociedad de consumo, en ilusionarnos, frustrarnos y consumirnos.
nacimiento de nuevas necesidades y deseos y en eso se basa la sociedad de consumo, en ilusionarnos, frustrarnos y consumirnos.
Dice Punset que la felicidad
es la ausencia del temor, el budismo que es la ausencia del deseo, otros que es
la ausencia del dolor. Pero no se definen las cosas importantes por lo que no
son sino por lo que son. Cierto que tanto el temor como el dolor o el deseo
pueden mermar la felicidad, pero no basta su ausencia para ser feliz.
¿Es lo mismo placer que
felicidad?, ¿se alcanza mediante el goce de los sentidos, sea sexual o sensual?
Los placeres pueden ser muy intensos
pero se desvanecen en el tiempo con rapidez y dejan regusto a insatisfacción.
Perseguir unas metas o una
ambición es un estímulo muy positivo pero si alcanzamos la meta propuesta,
vemos que eso que perseguimos, sea lo que sea, está más allá y que debemos
alcanzar la siguiente meta. Podemos disfrutar de lo alcanzado pero normalmente
no nos da tiempo sino que pensa mos inmediatamente en la siguiente y así
sucesivamente. Me recuerda al mito de Sísifo. No tan mito en realidad.
Entonces, ¿no podemos ser felices? Creo que lo somos pero no somos conscientes
de ello.
La felicidad no se encuentra
fuera de nosotros sino en nuestro interior, tanto el temor como el deseo y el
dolor que veíamos como causa de infelicidad, vienen de fuera y la felicidad no
de pende de ellas sino de cómo las afrontemos. Depende de nosotros.
Miramos pero no vemos. A
veces queremos ver tan lejos que no vemos en nosotros mismos. Podemos estar
solos, enfermos y con pocos recursos, pero estamos vivos y podemos disfrutar de
la belleza que nos rodea y de nuestra familia, de los buenos recuerdos, del
amor. No consiste en engañarnos con falsas ilusiones que pueden dar lugar a
amargos desengaños, sino en disfrutar los pequeños placeres de cada momento.
Los mayores porcentajes de
depresión y suicidios se dan entre las clases ricas y los países más
desarrollados. En los pueblos más pobres donde se malvive con menos de un euro
al día, se tiene una esperanza de vida de unos 30 años, donde no tienen agua
potable ni alimentos y la mortalidad infantil es elevadísima, no se conoce la
depresión la ansiedad ni el estrés.
La felicidad no está en los
momentos grandiosos sino en la paz interior, la armonía, la serenidad. Consiste
en ver de verdad cada momento como único e irrepetible y disfrutarlo. Consiste
en ver todas las pequeñas cosas, que en realidad son muy grandes y de las que
podemos disfrutar a cada momento. Se trata de ponerte en paz contigo mismo y
con los demás. Perdonarte a ti mismo y perdonar a los demás.
Si pensamos en la felicidad
como algo extraordinario nos pasarán desapercibidas todas las pequeñas
oportunidades de disfrutarla y dejaremos estropear muchos días por los pequeños
contratiempos de los que está llena nuestra vida. Si nos decidimos a sacar
sabor de cada minuto, no daremos la menor importancia a esos pequeños
contratiempos, que dejarán de afectarnos, Alcanzaremos la serenidad y la paz
interior.
¿Quiere esto decir que
seremos insensibles y que nada nos importará?, Al contrario, se trata de ser
muy sensible a la belleza de las pequeñas cosas en medio de las dificultades o los
problemas. No seremos insensibles a ellos y puede que en alguna ocasión nos
enfademos y soltemos algún improperio, pero durará poco porque las relativizaremos
y las veremos en su adecuada dimensión, no dándoles más importancia de la que
tienen.
Termina el día recordando
todo lo bueno que tienes y disfrutas, dormirás y descansarás mejor y te despertarás con mejor
ánimo. Al despertar entonces, celebra y agradece a la vida, o a Dios si eres
creyente, todo lo bueno que tienes y que te depara el día. Te levantarás con
optimismo y alegría.
No solo serás más feliz sino
que harás más felices a los demás. Dar felicidad retroalimenta a tu propia
felicidad. Si lo piensas un poco, no existe actitud más lógica y racional ante
la vida.
De todas formas recuerda siempre que:
Si lloras porque has perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
De todas formas recuerda siempre que:
Si lloras porque has perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.

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